Calculadora IVA de caja

Averigua si te interesa aplicar el régimen del IVA de caja

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Esta calculadora te permite cuantificar cómo afectaría a la tesorería de tu empresa o negocio el régimen del IVA de caja.

Dependiendo de tus circunstancias, acogerte a este régimen puede hacer que tengas que adelantar o retrasar el pago del IVA. Esa mayor o menor liquidez de la que dispones en cada periodo se cuantifica en el momento actual aplicando el interés de descuento que has indicado.

Los cálculos se basan una serie de hipótesis relativas al IVA (periodo de declaración, permanencia en el IVA de caja e importes declarados) y a la actividad económica de tu empresa (interés de descuento, periodos de cobro o pago).

Se considera que tanto el IVA repercutido como el IVA soportado se distribuyen de forma homogénea a lo largo de cada año; es decir, que las ventas son similares todos los meses de un año y las compras también

1. Instrucciones

  1. Introduce tus datos fiscales y de actividad. Automáticamente se mostrará el efecto financiero que el régimen del IVA de caja tiene sobre tu negocio. Dicho efecto corresponde con el valor actual de las diferencias entre los pagos a realizar en régimen general y en el del IVA de caja
  2. Pulsa el botón “Detalles” para ver los resultados desglosados por meses.

2. ¿Cuándo conviene aplicar el régimen?

2.1 Tipos de efectos

A la hora de valorar si conviene aplicar el RECC se han de tener en cuenta tres tipos de efectos: administrativos, comerciales y financieros.

  • Efectos administrativos: La opción por el IVA de caja origina unos costes administrativos debido a la obligación de incluir nuevos datos en los libros de IVA, las declaraciones informativas o las facturas. En este sentido, las empresas no solo tienen que adaptar su software a este régimen, si no que, sobre todo, tienen que dedicar mucho más tiempo a tareas de facturación, registro y declaración de sus operaciones, con el consiguiente aumento de los costes de personal. En todo caso, hay que tener en cuenta que estos costes también los van a tener las empresas que, sin estar acogidas al régimen de IVA de caja, trabajan con proveedores que sí lo están.
  • Efectos comerciales: La opción por el IVA de caja también puede originar unos costes comerciales debido a la pérdida de clientes que pueden sufrir las empresas que se acogen a este régimen. En concreto, los clientes de las empresas acogidas al IVA de caja tendrán nuevas obligaciones formales que antes no tenían y no pueden deducir el IVA hasta que lo han pagado, por lo que pueden optar por cambiar de proveedor.
  • Efectos financieros: La opción por el IVA de caja también afecta a las cuantías que se han de liquidar ante Hacienda, lo que puede dar lugar a un anticipo o a un diferimiento del impuesto y, en consecuencia, a un coste o ingreso financiero, según el caso. Ello puede afectar tanto a las empresas que se acojan al regimen como a los clientes de éstas:
    • Empresas acogidas al IVA de caja: Las empresas que se acojan al IVA de caja pueden tener un beneficio o un coste financiero dependiendo de distintos factores. En general, el IVA de caja conviene a las empresas cuyos plazos de pago a proveedores son mayores que los de cobro a clientes; sin embargo, también influyen otros factores como el volumen de IVA que repercuten y soportan o el periodo de declaración de IVA.  En concreto, el IVA de caja será tanto más favorable cuanto:
      • Mayor sea el periodo medio de pago frente al de cobro.
      • Mayores sean las compras frente a las ventas.
      • Mayor sea el tipo de IVA que se soporta frente al que se repercute.
      • Además, los efectos financieros, positivos o negativos, del IVA de caja se pueden ver potenciados por el periodo de liquidación de IVA (mensual o trimestral) y el tiempo de permanencia en este régimen especial.
    • Empresas clientes no acogidas: Las empresas no acogidas al IVA de caja que realicen compras a otras empresas que sí estén acogidas siempre tendrán un coste financiero, pues no podrán deducirse el IVA de las compras realizadas a tales empresas hasta que lo paguen. En este caso, el coste será tanto mayor cuanto mayor sean el volumen de IVA que soporten y el periodo de cobro con que trabajen en las compras que realizan a empresas acogidas. También en este caso el coste financiero se puede ver potenciado por el periodo de liquidación de IVA (mensual o trimestral) de la empresa cliente.

2.2 Cuantificación del efecto financiero

Los efectos que tiene el IVA de caja sobre la tesorería se pueden calcular comparando, para unas estimaciones de compras y ventas dadas, los importes que habría que declarar con el criterio de caja con los que habría que declarar con el criterio de devengo. Además, hay que actualizar las diferencias entre ambos importes aplicando un tipo de interés adecuado (por ejemplo, el interés al que se financia la empresa).

2.3 Conclusión

Con carácter general, y dejando al margen los efectos administrativos y comerciales señalados anteriormente, de difícil cuantificación, es muy difícil saber si el RECC interesa a una empresa sin hacer los cálculos pertinentes.

Teniendo esto en cuenta que las diferencias entre el RECC y el criterio de devengo se producen sólo cuando el pago no coincide con el devengo se puede concluir que:

  • El RECC normalmente les interesará a las empresas siguientes:
    • Empresas que suelen repercutir más IVA que el que soportan (siendo sus plazos de cobro y pago similares). Para estas empresas, acogerse al RECC les va a permitir retrasar la declaración de una cantidad importante de IVA repercutido a costa de retrasar la deducción de una cantidad inferior de IVA soportado .
    • Empresas cuyos plazos medios de cobro son mayores a los de pago (siendo su IVA soportado y repercutido similar). Para estas empresas, acogerse al RECC les va a permitir retrasar más la declaración de su IVA repercutido a costa de retrasar un poco la deducción de su IVA soportado. Es el caso de las empresas que pagan al contado o de las que trabajan con las AAPP, dados los elevados plazos de pago con los que suelen trabajar.
    • Empresas que no pueden deducirse el IVA soportado (centros de enseñanza, médicos, etc), pues este régimen les permite soportar el IVA más tarde de lo que lo harían en el criterio de devengo.
  • Por el contrario, este régimen no les interesará a :
    • Empresas que han iniciado su actividad recientemente y tienen poco volumen de facturación en relación con sus compras. Dado que el IVA repercutido es bajo en comparación con el soportado, les interesa declarar el IVA repercutido y deducir el IVA soportado lo antes posible, cuando se realizan las operaciones, sin tener que esperar al momento de su cobro o pago.
    • Empresas exportadoras que facturan sin IVA. Dado que en estas empresas no hay IVA repercutido, también les interesa deducir el IVA soportado lo antes posible, cuando se realizan las operaciones, sin tener que esperar a haber pagado las mismas. No obstante hay que tener en cuenta que a estas operaciones no se les puede aplicar el RECC.

3. Guía del IVA de caja

3.1 ¿Qué es el IVA de caja?

El Régimen especial del criterio de caja (RECC) establece el denominado criterio de caja doble, un régimen de carácter voluntario que permite retrasar la declaración del IVA devengado en las ventas y la deducción del IVA soportado en las compras hasta el momento del cobro o pago correspondiente.
No obstante, existe un límite temporal, ya que el IVA devengado deberá declararse y el IVA soportado podrá deducirse, en todo caso, el 31 diciembre del año siguiente al de realización de las operaciones, si en esa fecha aún no se ha producido el cobro o pago respectivo.
El criterio de caja se diferencia del de devengo porque en el este último el IVA se declara cuando se produce la entrega del bien o la prestación del servicio, y no cuando se produce el cobro o pago correspondiente. Sólo en el caso de los anticipos ambos criterios coinciden.

3.2 ¿Dónde se regula?

El RECC se encuentra regulado en la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización y en el RD 828/2013, de 25 de octubre, por el que se modifica, entre otros el Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

3. 3 ¿Desde cuándo se puede aplicar?

El RECC se puede aplicar desde el 1 de enero de 2014.

3.4 ¿Quién puede aplicarlo?

Este régimen lo podrán aplicar los empresarios y profesionales cuyo volumen de operaciones en el año anterior no haya superado los 2 millones de euros y que, además, no hayan cobrado de un mismo cliente más de 100.000 € en efectivo en el año anterior.

  • Inicio de actividad: Estos límites no serán aplicables en el año de inicio de actividad, en el que se podrá aplicar el régimen sea cuál sea el volumen de operaciones o de cobros en efectivo del año en curso.  Si la actividad se inicia en el año anterior el volumen de operaciones se elevará al año.
  • Cómputo de operaciones:
    • En el cómputo de las operaciones no se tendrán en cuenta las entregas ocasionales de bienes inmuebles (locales, oficinas,etc), las entregas de bienes de inversión (mobiliario, maquinaria, vehículos) y las operaciones financieras no habituales.
    • El importe de las operaciones incluye las operaciones exentas, pero no el IVA ni, en su caso , el recargo de equivalencia. También se incluyen las operaciones no sujetas por aplicación de las reglas de localización del IVA.

3.5  ¿A qué operaciones se aplica?

  • Regla general: El régimen se aplica a las operaciones realizadas en el territorio de aplicación del impuesto, incluso cuando se realizan para consumidores finales.
  • Exclusiones. El régimen no se aplica a las siguientes operaciones:
    • Operaciones internacionales: exportaciones, importaciones, adquisiciones intracomunitarias de bienes.
    • Operaciones realizadas en estos regímenes especiales: simplificado, recargo de equivalencia, oro de inversión, agricultura, ganadería y pesca, grupos de entidades y servicios por vía electrónica.
    • Supuestos de inversión del sujeto pasivo.
    • Autoconsumos de bienes y servicios.

3.6 ¿Cómo se opta por su aplicación?

El régimen del IVA de caja es un régimen voluntario por el que se ha de optar expresamente.

  • Modelo de declaración: La opción se manifiesta mediante declaración censal (modelo 036/037)
  • Plazo de declaración: La declaración debe presentarse en el mes de diciembre del año anterior a aquel en que se quiere aplicar el régimen.  Para aplicar el régimen en el primer año de actividad, se debe manifestar la opción en la declaración de inicio de actividad, la cuál se ha de presentar antes del inicio de la actividad.
  • Efectos: La opción se entiende prorrogada para los ejercicios posteriores a aquél para el que se solicita, salvo exclusión o renuncia.

3.7 ¿Cómo se aplica?

  • El empresario o profesional acogido al RECC deberá repercutir el impuesto al expedir y entregar la factura, pero no tendrá que declarar el IVA repercutido hasta el periodo liquidación en que se cobre. No obstante, si llegado el 31 de diciembre del año siguiente al de la realización de la operación aún no se ha cobrado, se deberá declarar el IVA en el último periodo de liquidación de ese año siguiente.
  • El destinatario de una operación en RECC no tendrá obligación de soportar el IVA hasta el momento del pago de la factura, siendo ese el momento a partir del cuál podrá deducirse el IVA soportado. No obstante, si llegado el 31 de diciembre del año siguiente al de la realización de la operación aún no se ha pagado, podrá deducirse el IVA en el último periodo de liquidación de ese año siguiente.

3.8 ¿Qué consecuencias fiscales tiene?

El régimen del IVA de caja tiene consecuencias fiscales no sólo para quienes se acogen al régimen, sino también para los clientes de quienes han acogido este régimen.

  • Empresas acogidas al IVA de caja: Quienes se acogen al régimen deberán declarar el IVA de sus ventas cuando lo cobren y podrán deducir el IVA de sus compras cuando lo paguen. No obstante, el IVA devengado deberá declararse y el IVA soportado podrá deducirse, en todo caso, el 31 diciembre del año siguiente al de realización de las operaciones, si en esa fecha aún no se ha producido el cobro o pago correspondiente.
  • Empresas clientes:  Quienes realicen compras a empresarios acogidos al IVA de caja no podrán deducir el IVA que soportan hasta el momento en que lo paguen. No obstante, el IVA soportado podrá deducirse, en todo caso, el 31 diciembre del año siguiente al de realización de las operaciones, si en esa fecha aún no se ha producido pago correspondiente.

3.9 ¿Qué obligaciones genera?

El régimen del IVA de caja origina obligaciones no sólo para quienes acogen al régimen sino también para los clientes de quienes se han acogido dicho régimen.

  • Empresas acogidas al IVA de caja. Quienes se acogen al régimen están sometidos a tres tipos de obligaciones:
    • Facturación: El impuesto se ha de repercutir cuando se expide la factura, aunque no se declare hasta el momento del cobro. En la factura sea de incluir la mención  “régimen especial de criterio de caja”.
    • Registro: Las facturas se han de anotar en los libros de IVA en los plazos habituales, es decir, las facturas expedidas cuando se emiten y la recibidas cuando se reciben. Posteriormente, cuando se produzca un cobro o un pago los asientos se deberán completar con la información relativa a los importes cobrados o pagados, las fechas de cobro o pago y el medio de cobro o pago utilizado. Se pueden hacer asiento resúmenes siguiendo las mismas reglas que para el criterio del devengo.
    • Información:
      • En el modelo 303 se ha de informar sobre si se ha optado o no por el RECC y sobre si se es destinatario de operaciones acogidas al RECC. Asimismo, se han de declarar los importes de las operaciones devengadas.
      • En el modelo 340, las operaciones sometidas al régimen de caja se declaran con clave Z. También se pueden declarar otras claves que informan de circunstancias particulares (resumen de facturas, factura con varios asientos, factura rectifica activa, factura simplificada, etc).
      • En el modelo 347, las operaciones sometidas al régimen de caja se han de declarar en dos momentos. Cuando se realice la operación y cuando se cobre o pague, salvo que no exista obligación de declarar estas obligaciones en el 347 por estar ya declaradas en el 340 o ser aplicable otra excepción.
  • Empresas clientes. Los clientes de operaciones realizadas por quienes se acogen al IVA de caja tienen estas obligaciones:
    • Registrales: Las facturas recibidas se han de anotar en los plazos habituales, es decir, cuando se reciben. Posteriormente, cuando se produzca un pago deberán completar los asientos con la información relativa a los importes pagados, las fechas de pago y el medio de pago utilizado.
    • Información:
      • En el modelo 303 se ha de informar sobre si se es destinatario de operaciones acogidas al RECC. Asimismo, se han de declarar los importes de las adquisiciones acogidas a este régimen.
      • En el modelo 340, las operaciones sometidas al régimen de caja se declaran cón clave Z. También se pueden declarar otras claves que informan de circunstancias particulares (resumen de facturas, factura con varios asientos, factura rectifica activa, factura simplificada, etc).
      • En el modelo 347, las adquisiciones sometidas al régimen de caja se han de declarar en dos momentos. Cuando se realicen la operaciones y cuando se paguen las mismas, salvo que no exista obligación de declarar estas obligaciones en el 347 por estar ya declaradas en el 340 o ser aplicable otra excepción.

3.10 Otras cuestiones

  • ¿Cuándo se abandona el régimen?

El régimen del IVA de caja se puede abandonar de forma obligatoria, por exclusión o de forma voluntaria, mediante renuncia.

  • Exclusión: En caso de que a lo largo del ejercicio la empresa supere el volumen de operaciones de 2 millones de euros o de cobros en efectivo a un cliente de 100000 euros quedará excluido del régimen especial y deberá declarar el IVA con criterio de devengo a partir del año siguiente al del incumplimiento. La exclusión no se mantiene durante un número mínimo de años por lo que se podrá volver a aplicar el régimen especial a partir del año siguiente a aquél en que se vuelvan a cumplir los requisitos de volumen de operaciones y cobros en efectivo.
  • Renuncia: El sujeto pasivo puede renunciar voluntariamente al RECC.
    • La renuncia al IVA de caja se ha de manifestar expresamente mediante declaración censal (modelo 036/037).
    • La renuncia sea de presentar durante el mes de diciembre del año anterior a aquel en que produce efectos.
    • La renuncia producirá efectos durante tres años.

Tanto si se abandona el régimen por exclusión como por renuncia, las operaciones realizadas mientras él sujeto estaba acogido al IVA de caja deberán seguirse declarando conforme al régimen del IVA de caja.

  • ¿Cómo se aplica la prorrata si se está en RECC?

Los empresarios y profesionales en RECC deberán calcular la prorrata como si no estuvieran en RECC.

  • Asientos resúmenes

Los empresarios y profesionales acogidos al RECC podrá anotar asientos resúmenes de las facturas que emitan agrupándolas conforme al criterio de devengo y sin perjuicio de que posteriormente se deban completar los asientos con los datos de los cobros totales o parciales que se produzcan (fechas, importes y medios de cobro).

  • Transferencias, pagarés, cheques, letras

En estos casos el cobro o pago se entenderá producido en la fecha de vencimiento, considerándose efectivamente percibido en la fecha de abono en la cuenta del acreedor. (consulta DGT V0187-05).
El descuento de efectos no supone el pago ni, por tanto, el devengo, ya que no tiene efectos liberatorios para el deudor.

4. Otras calculadoras de interés

En el siguiente enlace puedes ver otras calculadoras de negocios.